miércoles, 16 de noviembre de 2011

moneyball


Al principio, parecía ser una propuesta interesante, descubrir la forma como los pequeños pueden enfrentar a los gigantes y derrotarlos, la historia de David y Goliat que a muchos nos apasiona. Pero poco a poco la película nos regresa a la realidad en varios aspectos.
El equipo queda derrotado, pero esta no es la única derrota que tiene. El hecho de que un equipo como los Boston Red Sox haya copiado el sistema no es sino una señal inequívoca de la derrota, de la perdida total de los mercados chicos frente a los gigantes. Lo explico en tres sencillos ejemplo antes de regresar a la película.

JUEGOS PANAMERICANOS
Todos señalan el éxito del deporte mexicano, éxitos que en la mayoría se dieron por la poca relevancia de estos deportes. Alguien pudo proponer por ejemplo, los toros como disciplina panamericana, con poca resistencia de otros países. Las disciplinas fueron bien seleccionadas, basándose en el poco interés que despiertan a nivel mundial. Pero si el raquetbol o la pelota vasca tuviera el raiting del fútbol americano, seguramente las grandes potencias le pondrían más interés.

EL OSASUNA
Si un técnico como Javier Aguirre, al tomar el timón del Osasuna promete ganar el triplete - la copa de campeones, la liga y la copa del rey - nadie le creería, incluso se mofarían de él. Peros sería casi un Odisea digna de ser contada en una película, que con base a muchos esfuerzos logre ganar en la última jornada, el título de liga o debido a muchas circunstancias, gane la copa del Rey. Pero todos sabemos que estos equipos sostienen la liga y la competencia entre los grandes monstruos. Sólo sirven para rellenar un calendario donde sólo unos cuantos serán triunfadores. Lo terrible es que los pequeños países también sólo sirven para sostener la producción de los grandes países.

Money Ball
Lo único que plantea Money Ball es que los grandes países, cuando ven un método efectivo, lo utilizan en su beneficio. Por ejemplo, si surge un crack en un equipo pequeño, los años, la carencia de títulos, todos serán absorbidos por los grandes países. Siempre será con base a los millones. Por ejemplo, un equipo como el Madrid ve un jugador ya desarrollado, lo toma, si funciona lo vuelve una gloria, si no funciona lo revende. Otro equipo como el Barcelona los trabaja desde pequeño y destruye el proceso formativo de un pequeño.

Lo que sucede en el deporte es un reflejo de los que sucede en aspectos económicos y tecnológicos, los grupos de poder terminan por acaparar cualquier brote de talento de los pequeños países. Cuando un jugador como Neymar aspira a ganarlo todo en Brasil es un sueño, una utopía, porque el gran fútbol, aunque suene raro, no se encuentra en Brasil, sino en Europa.

No podemos ganarlo todo, esa es al enseñanza de Money Ball, mientras sigamos produciendo para que nuestro trabajo sea certificado por el Imperio, seguiremos contando nuestras historias de triunfadores sin gloria. Si seguimos pidiéndole al Imperio Américo - Europeo que testifique nuestra existencia, seguiremos detrás de ellos y acrecentando su poder. Si cada vez que surge un David de características excepcionales, se lo cedemos al ejército filisteo, entonces estamos perdidos.

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