Elena:
Patroclo no regresó de la guerra
O de la tienda de la esquina
Que es lo mismo
Zona de conflicto
Fue visto por activistas de derechos humanos Una mañana de octubre
Recogiendo cadáveres de compañeros de escuela.
En la federación tenían sus registros:
Estuvo en el ejército de formación
SEP
y lo mandaron a combatir con el arma de la ignorancia
he visto su foto en los periódicos
pero ya no esperamos su regreso
Dime si en tus palacios se dice algo sobre él.
tal vez no le reconozcas,
tú que jugabas con él cuando eran apenas niños
y el dibujo de su sonrisa cincelaba la tuya.
Sus nuevas manos
Ya no te dicen nada de esas antiguas que tomaban las tuyas jugando a la ronda
Estas nuevas manos que sostienen el arma del dictador asesinado
Despierta Elena, o deja la hora social para después
Regrésame el cuerpo amortajado de Patroclo
Para que apenas sus madres desconsoladas
Le lloren en Palestina
o en Ciudad Juárez
donde Raquel trabaja de afanadora
o Remendando pantalones
Maquilando un Imperio que se descose
Pau – la – ti – na – men - te.
3 comentarios:
¿Vivimos en zona de conflicto?
¿La llevamos con nosotros, acaso?
A veces dudo si el propósito de la lectura es responder o cuestionar, porque últimamente son más mis dudas que mis certezas.
¿Es Patroclo aquel niño que asistía conmigo a la primaria o soy yo? ¿Soy yo, con mis armas camufladas, quien lucha una guerra, que aparentemente repelo? A veces siento que luchamos de un bando, no sé si del que creemos o no, pero todos somos partícipes de lo que sucede.
Extrañaba tus letras, amigo... Pasaba por aquí
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