lunes, 27 de julio de 2009

FRAGMENTOS II


IV


Todo era ruido que pasa.
Tu voz no hacia su entrada
Y el recibidor estaba frío.


V


Después de un tiempo
los dedos se cansan
los ojos se cansan
y el alma se va quedando dormida
en las grietas del desierto.


VI

Avisa a las autoridades correspondientes:
Dios ha muerto.
No hay seguro que cubra la póliza.

3 comentarios:

Beltrán Leyva dijo...

las escasas palabras precisas. toda la unidad del suceso poético se amarra bien y termina mejor. un saludo, vato.

Anónimo dijo...

Hola, mucho tiempo sin saber de uste, amigo. Extraño las charlas en alguna plaza conocida, en la plaza imaginada.
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Por qué ya no has publicado?