viernes, 4 de abril de 2008



DE CANCIONES Y OTROS CUENTOS

Anduve un tanto perdido pero me encontré de regreso en el desierto. Aquí están dos canciones muy buenas, una de Frank Delgado y la otra de el Hueso. Además de un breve cuento de tiempos de locura.

Ella dice que me ama, aunque no quiere que
Yo sea el único hombre que duerma en su cama
Y yo me trago el inmenso dolor de no ser exclusivo en su alma…

Hay amor, amor, ya yo he aprendido, a no hacerme tu marido
y aunque ni pueda ser tu novio quiero tu amor …
Y llévame por la izquierda en este temporal
Hay amor, amor, si no eres mía, al menos dame utopías
Pásame tus causas perdidas y como algo vital,
sálvame de vez en cuando de mi soledad,
sálvame de vez en cuando,
sálvame de vez en cuando de mi soledad.

Utopías Frank Delgado


LA VISITA


Yo estaba allí, lo vi todo, como un espejo de un cuarto de hotel al mirarme se miraban. La tensión aumentó cuando la vi amarrarlo de la cama. Ella se desprendió del vestido en un solo movimiento y lo arrojó sobre la silla. Extrajo sus sandalias desde su talón y dejó caer la liga que sostenía su cabello. Sus senos eran iluminados por la voz de la luna que cantaba sobre sus pechos. Mientras ella danzaba y se dejaba mirar, la luna fue descendiendo a voluntad, oscureciendo todo el cuerpo hasta dejar un beso de luz sobre su sexo. Para ocultarse del silencio entrando por la ventana la cerró de un golpe. Se acercó al otro cuerpo extraño, como quien susurra una canción de cuna con los pies para no ahuyentar el deseo. Colocó su cuerpo sobre el otro, el deseado, fiel hasta la muerte, y abrió sus suaves labios.
Un látigo alzó la cabeza sobre los amantes. Los puños de él aferrados a unos barrotes se apretaron más. Sus venas de las manos gritaban con el grito del condenado a muerte. Sentí la necesidad de salir pero mi cuerpo permanecía sin poder moverse y sediento de seguir mirando. Un susurro en el oído de él le dilataron las pupilas. Un cuchillo se levantó cual revolucionario agitando el aire del cuarto y la respiración de cuatro pulmones a un solo ritmo. La canción del estremecimiento inició cuando la hoja penetró aquel cuerpo, sobre el pecho, el vientre, los labios. La sonrisa plateada rasgaba sus brazos buscando sangre para su sed. Una a una se abrieron las heridas de las que ella bebía, se humedecía las manos, se lavaba el cuerpo de sus pecados.
No hubo penetración, algo más los unía. Él no dejaba de ofrecer su sangre que ahora corría por la habitación hasta calentar mis pies. La sangre en los labios de ella se volvió negra y sanaron las grietas de aquellos labios desérticos. Los ojos de él expedían un aroma a vinagre y hiel. Un hedor de otras batallas se respiraba, el recuerdo de un atardecer haciendo mapas en su espalda.
Cercanos a la muerte, el sol empezaba a arañar las montañas. Él alzó su cuerpo en un último rictus de dolor para decirle, no estoy seguro, tan sólo podía leer en sus labios un grito: “te amo”. Por fin cayó sobre su cuerpo. Yo estaba allí, lo vi todo. Él tomo un cuerpo que ya no era suyo, se miró a los ojos, lo cubrió con las sábanas que lloraban sangre y tras ponerse su vestido y sus sandalias se marchó por la calle aún desierta besando un cuchillo que contenía sus últimas gotas de sangre.

Amor-haré la noche curva
Amor- iré soñando tu cintura
Amor- tajado de los pies a la cordura
Amor-de-duras heladas
Por tu desprecio en mi cuello.

Amor-irán mis manos ciegas
Amor-harán tu imagen en la niebla
Amor-atadas, por el peso de la duda
Amor-finado me dejas con el punzón del despecho.

Amor-daza mi boca a tu silencio
Amor-diste los labios a otro cielo
Amor-ada de duendes y cuentos
Amor-era del parque nuestro
Amor-aleja del cuento el dolor
Que amor-se clave tocando, la puerta en mi pecho.

Amor. Mauricio Díaz el Hueso.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Primero: me ha encantado!, cuanto voyeur y qué derroche de erotismo… Eros entrelazado a Thanatos, ¿qué más se puede pedir?... Segundo: un detallito y un detallote: el detallito, en la oración que reza “Un susurro en el oído de él le dilataron las pupilas.” sería le dilató en lugar de le dilataron, ¿no?, para que haya coincidencia entre el sujeto y el verbo, eso o cambiar la puntuación… el detallote, casi al final empiezas a enumerar acciones así “El tomó un cuerpo que ya no era suyo…” y me genera grave conflicto ese “Él”, porque según yo él ya murió líneas atrás, ¿no?, eso o no entendí, diiigo, porque él es el atado a la cama, ¿no?, entonces ella es la que le hiere…bueeeno, eso o me proyecté, ahora me explicas o lo corriges o ambas… como quiera que sea me ha fascinado, ¿y la imagen de arriba?, me recuerda a Balthus, ¿de dónde salió? Las canciones enmarcan bien tu relato, cabe mencionar. Y creo que es todo por ahora, un saludo y un fuerte abrazo, nos vemos pronto. : )

Emilia Eloísa

"The comedian" dijo...

que onda Tom
primero que bueno que ya regresaste a las andadas y por aqui andaremos.

Segundo me gusto el texto, el ambiente, la forma de desenvolverlo, en fin. en serio me gusto pero que mas se puede esperar de usted si no un buen escrito.

bueno pos pasesela chido Tom y ahi lo video de rato.

Anónimo dijo...

Me encantó!!! en verdad me gustó bastante. Ya se le extrañaba sus escritos, ya hacían falta, sobre todo de este tipo tan...tan... con esas ganas de volver a leerlos.
Un abrazo!!!

Beltrán Leyva dijo...

ME HA GUSTADO COJONUDAMENTE, TÍO!
LA DEL HUESO NO ME GUSTO TANTO,
PERO LA DE UTOPÍAS ES ALGO QUE CUALQUIER CABRÓN HA SUFRIDO, SOBRE TODO POR LA FRASE "DICES QUE ME AMAS Y NO QUIERES QUE SEA EL ÚNICO EN TU CAMA"

NOS VEMOS, TOM
QUE ESTÉS BIEN!

Beltrán Leyva dijo...

Cojonudo
me gustó el relato.
Si está voyeur, pero me gustó ese rito erótico que no tenía el propósito de causar placer por medio del dolor, sino un fin de "trascendencia espiritual por medio del dolor". O algo así entendí. La frase que mamé fue "beso de luz sobre su sexo" jejeje buena imagen. Saludos kabrón!

Anónimo dijo...

Querido escritor eroreligioso:
Digamos que su relato me recordó bastante a uno expuesto con un buen cubanito cuyo nombre recuerda a cierto escritor famoso de terror y cuyo apellido es igual a una ciudad europea. La unión, aunque aquí carnal, no deja de ser espiritual (¿existe un adjetivo de "alma"? ¿"almal"). Las influencias suyas religiosas, al parecer, están claramente definidas. Y, por cierto, ¿de qué quería platicar hace algunas semanas? Sigue pendiente eso. Saludos.

Escritor frustrado.

Anónimo dijo...

Disculpen el "?" faltante.
Y luego que por qué eso de frustrado.

Miguel García dijo...

Mi Tomás, pasé para saludarlo, ya que usted no se reporta, ¿vedá? Ya leí su cuento y me gustó mucho (sé que como soy de Letras debo tal vez 'evaluarlo' de forma más académica o crítica, pero va!, uno también tiene su humilde gustillo, ¿no?)

Anónimo dijo...

Me encanta leerte porque tus textos siempre remueven mis entrañas.

Me gustó mucho tu texto por como manejas las voces narrativas, pero mi parte favorita es la que dice: "Él no dejaba de ofrecer su sangre que ahora corría por la habitación hasta calentar mis pies" no sé, te imaginé relatanto en voz alta, y a los personajes obedeciendo tus órdenes, como buenos masoquistas.

P.D: ya te extrañaba, que bueno que volvés a escribir.

Saludos. :)

Cyn dijo...

La canción es algo como: "la prefiero compartida antes que vaciar mi vida"

Y me queda claro que tiene alma de poeta con eso de: "Mientras ella danzaba y se dejaba mirar, la luna fue descendiendo a voluntad, oscureciendo todo el cuerpo hasta dejar un beso de luz sobre su sexo"... me gustó mucho esa parte.

Qué bueno tenerlo de regreso!! Abrazooss!!